miércoles, 17 de junio de 2015

TERCER DÍA EN ESPOT (SEGUNDA PARTE)

Toca multiaventura, como si todo lo que llevamos haciendo no fuera ya bastante aventura, ¡en menudos embolados nos meten estos maestros! Cogemos el autobús a la hora acordada y nos dirigimos de nuevo a Llavorsí. Al llegar nos recoge un monitor que nos lleva al bosque donde esta situada la zona de multiaventura. Rodeado de cerezos silvestres se encuentra una estructura de madera e hilos de acero donde a simple vista podemos ver 4 torres unidas por cuerdas y maderos. ¿Qué habrá que hacer? Los monitores nos reparten los arneses y cascos para ir con la mayor seguridad posible y nos enseñan como debemos hacer el recorrido. Comienza la aventura subiendo por un rocódromo en el que podíamos elegir dos vías, una fácil y otra un poco más difícil. Al llegar arriba debíamos pasar por todas las torres pasando de una otra por diferentes formas de puente: tibetano, himalayo, colgante y de troncos movedizos. Pero esto no acaba aquí, como buena aventura que es no vamos a bajar por una simple, no, nosotros por la tirolina. Una tirolina superdivertida entre árboles con final en una telaraña de cuerdas, ¡divertidísimo! 
Para acabar nuestra aventura, todo aventurero que se precie debe saber lanzar unas flechas con el arco. Pues ahí que vamos también intentando hacer diana con el arco y las flechas.
Después de esta multiaventura acompañados de un sol bastante caluroso, Ángel nos lleva al hotel para ducharnos, descansar y preparar la maleta, ya que mañana habrá que madrugar mucho para aprovechar nuestro último día.
Nos vamos a cenar. 

































TERCER DÍA EN ESPOT (PRIMERA PARTE)

Llegó el día R. ¿Por qué R? Porque hoy nos toca el ¡¡¡raaaaaaaftiiiinnggg!!! Madrugamos un poquito más que ayer para poder coger el autobús a las 9 y así dirigirnos a Llavorsí, pueblo dese el cual comenzaremos nuestra aventura fluvial. Según vamos bajando con el autobús hacia el pueblo vamos acompañando el río por el que vamos a navegar y ya podemos comprobar que es un río rápido y que baja bastante agua. La imaginación comienza a funcionar y ya nos vemos remando a favor de la corriente y subiendo y bajando por los rápidos del río Noguera Pallaresa.
Llegamos al punto de salida. Nos recibe un instructor que nos da las instrucciones para ponernos el traje de neopreno y los escarpines. Entramos en los vestuarios y por lo frío que están los trajes nos hacemos una idea de la temperatura del agua. ¡Cómo cuesta!, comentan algunos al ponerse el traje. Hoy el día es soleado y aunque sopla un poco de aire se esta bastante bien. Nos dividen en grupos y cada uno nos dirigimos a una de las balsas donde nos espera un instructor que nos dará las instrucciones para poder llegar a buen puerto. Adelante, solo la derecha, ahora la izquierda, atrás,... son algunas de las ordenes y formas de mover el remo que tendremos que ir realizando durante la travesía. Por fin llega el momento esperado, cogemos las balsas y nos acercamos a la orilla del río. El agua está fría pero los trajes hacen que el frío sea soportable. ¡Comienza nuestra aventura! Nada más empezar comenzamos a remar para encarar la balsa hacia los rápidos y que sean ellos los que hagan el trabajo de empujar la barca. Al principio parece que nuestro viaje va a ser algo tranquilo hasta que comienzan algunos pequeños rápidos que nos hacen cambiar de opinión: ¡Esto va a ser divertidísimo! Rema por aquí, rema por allá, salto por aquí, salto por allá, la cosa esta controlada hasta que el instructor nos nombra algo de una lavadora. ¿Lavadora? Comenzamos a remar a gran velocidad y la balsa comienza a dar unos saltos increíble. El agua salta dentro de la balsa hasta mojarnos por completo. ¡Esto si que son rápidos! Ya sabemos porque le llaman la lavadora.
Llegamos a puerto. Los comentarios han cambiado por completo, del que fría está el agua pasamos a "vamos a seguir el río", "¿¡Ya!?, yo quiero seguir",... Después de recoger las balsas y subirlas a los remolques unos minibuses nos suben de nuevo al punto de salida donde nos cambiamos y nos damos una pequeña ducha de agua caliente.
Ahora es el sol el que nos calienta poco a poco el cuerpo mientras damos un paseo por el pueblo de Llavorsí y la rivera del río por el que hemos descendido.
Nos recoge Ángel, nuestro conductor, que nos lleva al hotel para disfrutar del buffet, "nos lo hemos ganado". 
Dentro de unos minutos cogeremos de nuevo el autobús para realizar la multiaventura.














martes, 16 de junio de 2015

SEGUNDO DÍA EN ESPOT (SEGUNDA PARTE)

16:00 de la tarde, pradera de Rialp, el rugir de los motores nos espera. Organizamos los grupos de 6 en 6 para comenzar esta trepidante, pero nada peligrosa, actividad. El circuito es muy divertido con curvas cerradas, un pequeño chicán e incluso barro, condiciones perfectas para disfrutar de los quads. Después de las instrucciones de seguridad y conducción de los vehículos, por parte de los monitores, nos colocan los cascos y ya estamos preparados para dar la vuelta de warm up (calentamiento). Como muy bien nos indican los instructores es muy importante comenzar poco a poco para aprender como funcionan los quads. Poco a poco le vamos cogiendo el truco al manejo de estos vehículos, lo que hace que sea aún más divertido. Después de las numerosas vueltas acabamos nuestra ronda con la adrenalina por las nubes y una gran sonrisa en la boca, con muchas ganas de contar la experiencia al resto de grupos que no ha participado: "¡Buaaa!, que guapo", "esta guapísimo", "llevo las piernas llenas de barro, jajaja",... y  un sinfín más de emociones. Cuando acaban todos los grupos montamos al autobús y volvemos al autobús.
Llegamos a las 18:00 aproximadamente al hotel con tiempo de sobra para ducharnos, descansar y temprano cenar para así poder disfrutar de nuestra última noche de discoteca, eso si, sin acostarnos tarde, ya que, mañana temprano tendremos que despertarnos para afrontar un super día con la gran actividad del rafting y la multiaventura.